El testimonio de Sr Emperatriz Santos

El huracán Ida

LOS HISTORICAMENTE GOLPEADOS,
LOS SIEMPRE DAMNIFICADOS

San Vicente, El Salvador.

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San Vicente
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San Vicente

No es la primera vez que el nombre de San Vicente y sus municipios se convierten en sinónimo de tragedia, otra vez los pobres, a los que se les niega la existencia, los damnificados de siempre, son las victimas del nuevo desastre natural, los violentados por una pobreza inhumana, victimas de la injusticia insertada en las estructuras sociales de El Salvador. Esta Injusticia que produce pobreza es la que obliga y empuja a vivir en las quebradas ò lugares de alto riesgo y de desigualdad inaceptable.

Hoy Vivimos otra tragedia que enluta nuestro pueblo vulnerable, el paso del huracán Ida por el municipio de Verapaz, Guadalupe y Tepetitán, estos pueblos recibieron a eso de las 2:00 de la mañana del Domingo 8 de Noviembre del 2009 el gran impacto del deslave que se desprendió del Volcán Chinchontepec, este volcán había quedado herido y agrietado con los terremotos del 2001, Estos pueblos todavía estaban en reconstrucción, hoy solo bastaron 4 horas de intensa lluvia para cambiar la geografía que hace desaparecer Verapaz y algunas colonias y cantones de Guadalupe que hoy quedan en mayor riesgo, con grandes y profundas heridas geográficas, que hacen cambiar el mapa de nuestro pueblo, es muy probable que vuelva a suceder un desprendimiento del Volcán Chinchontepec, que ya tiene su ruta, Guadalupe quedó a dos ò tres metros del gran desbordamiento, esta correntada que bajó del Volcán partió en dos el pueblo de Verapaz, que además de arrastrar las casas del centro del pueblo inundó el resto de la ciudad, quedando también aislados e incomunicados sin servicio de luz y agua. San Vicente ayer quedó hecho polvo por el terremoto del 2001 y hoy hecho lodo y piedra en el 2009. Verapaz ya no es Verapaz.

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San Vicente

En el departamento de San Vicente nos encontramos en máxima calamidad, en emergencia y luto, son miles las personas albergadas, familias sin hogar, desaparecidos y otros sin familia. La verdad, para muchos, este momento es dramático, es trágico, el dolor que embarga a nuestro pueblo pobre y sufrido es grande. He llegado hasta Guadalupe entre piedras, montes, charcos, lodo, agua y lluvia, horas después del desastre, he contemplado de cerca la desesperación de nuestra gente, he visto rostros y expresiones de nuestros hermanos como salidos de sí, he abrazado sus angustia, he visto mares de gente y les he acompañado en su dolor y tristeza he visto salir un pueblo de sus lugar de arraigo con lo mínimo ò sin nada por lo imposible que era llevar algo consigo ò por que lo perdieron todo. El Domingo 8 de Noviembre era un día de sol para unos, nublado y lluvioso para otros, de luto y llanto para San Vicente, El paso hacia Guadalupe, casi era imposible pues pasar Verapaz era tremendo, era un pueblo irreconocible !!! Yo quería llegar a Guadalupe pero tenía que cruzar y detenerme en Verapaz pueblo que no tenía rostro. Era tan inmenso mi deseo de llegar a mi familia, y a las familias de la Asunción, que hasta se me olvidó el estado de mi columna y las terapias, la verdad no se cómo he dado saltos de a metro y hoy estoy de pie, con ánimo de organizar, de buscar con otros, para mover la solidaridad y el compartir que se necesita en estos momentos para nuestra gente que clama, ¡ !quiero vivir !! Reencontré algo muy bello en este lugar que me dio fuerza y es que esta nuestra gente nos enseña a saber reavivar, reactivar y a sacar del polvo ò del lodo y entre piedras la esperanza, el deseo de vivir y ver presente a Dios en todo, y a pesar de todo !!

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San Vicente
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San Vicente

En El Salvador en esta situación de calamidad, me impresiona todo, pero más Verapaz y los cantones de Guadalupe !! Es otra Geografía !!! Es toda una planada de piedras a cual más grande ! Pasé entre cables y raíces hasta llegar a las primeras casas de la entrada de Guadalupe, donde me encontré a gente conocida llorando de susto e impresionada de lo que han vivido, por todo lo que han perdido, por sus cosechas arrasadas, por sus animales, por que han quedado incomunicados con otros pueblos, lamentando sobre todo Verapaz. La verdad es que experimenté, un poco de miedo, tristeza e impotencia al encontrarme con estos rostros que no hacían más que agradecer nuestra presencia, yo sólo escuchaba dos y tres veces lo mismo, estaban impresionados por lo que yo había caminado y me preguntaban cómo había llegado a ellos y casi ni yo me lo podía creer que estaba allí, estando en el lugar donde yo quería llegar arreció la lluvia, empezaban a llegar helicópteros pero al oír este ruido sus rostros expresaban miedo... pues la gente creía que venía otra lava.

Días después de la catástrofe, la presencia de muchas máquinas han logrado despejar y abrir camino para dar paso a la caravana de la esperanza y la solidaridad y la Asunción ha llegado a nuestros pueblos y donde nadie ha llegado, pues los cantones no son noticias, los hemos buscado por otros caminos recién abiertos por la misma gente.

Gracias hermanas y amigos por sus llamadas, correos y solidaridad por que nos animan y nos inyectan existencia y vida, gracias por todo su interés, cercanía y fraternidad. Ahora nos toca a nosotras aglutinar fuerzas con otros y otras, empujar para construir condiciones que humanicen las realidades, organizarnos como mazorca para trabajar desde nuestro radio de acción, para trabajar todos juntos/as por nuestra gente para que todos tengan vida el con qué para vivir con dignidad. Es una certeza : “El Señor no olvida jamás al pobre, ni la esperanza del humilde perecerá” salmo 9.

Emperatriz Santos
Comunidad de la Asunción
Santa Familia, noviembre 16 del 2009
Santa Ana EL SALVADOR. C.A.

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