Domingo ordinario - Sr Ascension

Ordinaire - Ordinario - Ordinary

 

El texto que hoy nos propone Mt pertenece a la sección narrativa de 14,1-16,20 donde pareciera que hay una intención teológica en el empeño por indicarnos los desplazamientos sucesivos de Jesús.
Jesús ha cambiado de actitud respecto a su pueblo de Galilea. Hay una ruptura que está dada por varios factores históricos :
La incomprensión de su mesianismo.
Los celos de Herodes del éxito de la misión de los apóstoles
 
Ante ello, Jesús decide dedicarse solo a quienes le siguen. Tras la visita a Nazaret (13,53-58) deja de enseñar a la muchedumbre. Antes se nos presentaba a Jesús sentado sobre la montaña “rodeado de una gran muchedumbre”, indicando su actitud docente, ahora en Mt 15,29 Jesús sentado en la montaña se contenta con curar a quienes acuden a él. No significa que se separa definitivamente de la multitud, que siguen con él y se agrupa en su entorno, pero ya no se dedica a enseñarles.
 
Es decir hay un cambio de estrategia en la persona de Jesús. Jesús se retira debido a la presión de acontecimientos hostiles. En esta retirada es seguido por las muchedumbres : así sana a los enfermos y deja entrever que también lleva a los gentiles la Buena nueva (12,15.18).
En adelante se encargará de multiplicar los milagros poniendo de manifiesto en ellos su actividad salvadora.
 
¿Quiénes son los que le siguen además de los discípulos ? No son solo judíos de Galilea, a cuyos impedidos cura (14,14) y a cuyos enfermos “salva” (14,36), sino también algunos paganos de la región oriental como la cananea de quien se admira Jesús.
 
El Siervo de Dios no ha levantado la voz en las plazas públicas, pero ya los paganos han esperado en su nombre (12,19.21). El Hijo amado lleva la salvación a los gentiles.
Simboliza esta última afirmación el movimiento que las muchedumbres del mundo entero realizan hacia el Salvador.
 
La vida de Jesús está amenazada. Esta amenaza en el texto que nos ocupa (15,21-28) no viene de Herodes, sino de los escribas y fariseos llegados de Jerusalén para investigar sobre las infracciones de los discípulos para con la tradición (15,1-2).
 
En contraposición a los fariseos y escribas (15,1-7) aparece en la vida de Jesús en este momento concreto una mujer que interfiere su camino y su proceso. Como siempre sin nombre, solo se nos indica lo que a los ojos de Jesús era connotación importante : su origen. Eso la hacía despreciable a los ojos de un judío.
 
Me fijo solamente en las tres peticiones que se dan en el texto por parte de LA MUJER (15,22.25.27) que van explicitando cada vez más la urgencia y la fe de esta madre frente al fruto de sus entrañas, la hija poseída. Esta actitud creyente, a la vez expresan la tenacidad, la fortaleza y la humildad de esa mujer que llega a provocar un cambio en el modo de pensar y de concebir Jesús su misión.
 
  1. Hay una progresión en la demanda y en la fe que se expresa con la voz,
      1. La expresión y el gemido del dolor y del sufrimiento, expresado en el grito.
      2. La súplica cuyo objeto es ella misma y desde ella, su hija enferma.
  2. Hay una doble confesión :
    1. De su fe verbal en el Hijo de David, el Señor.
    2. De su clara identidad frente a Jesús : se sabe indigna, no está en igualdad de condiciones. Está en desventaja. Se define en oposición a los hijos, ella no pertenece a ese pueblo. Y se define con los términos que Jesús al igual que sus contemporáneos, les daba. Lo que está en juego es su hija.
  3. Hay un gesto que acompaña a la doble (22.25) súplica y que es la expresión corporal de esa fe : se postra. Todo su ser se inclina por la fe y la urgencia de la curación. Un mujer postrada con una inmensa fe.
 
Por otra parte sorprende la actitud de JESÚS, quien se define por tres veces seguidas, por el “no” obstinado :
  • No responde con la palabra. Un gesto doloroso de indiferencia frente a ella. La ignora (v.23).
  • Se niega a la petición de los discípulos, aludiendo a clara conciencia de su misión frente a su pueblo (v.24)
  • Justifica su no rotundo y le da las razones de su comportamiento (v.26)
 
Mientras tanto, los testigos de lo que sucede son los DISCÍPULOS. Aparecen en el texto interviniendo entre la madre desconsolada y Jesús que calla. Interceden para obtener de él que “haciéndole caso” les libere de sus gritos importunos (v.23).
Es un anuncio de lo que será su misión en el futuro : interceder y ser medidores.
¿Comprendieron los discípulos ? Mateo no lo dice pero en todo caso son testigos silenciosos de diálogo de Jesús con esta hija de Canaán, idólatra por su nombre mismo, y cuya fe se ve alabada (v.28) : ella ha comprendido y los propios discípulos han podido presentir que un día los paganos tendrán su parte en el festín de los panes de Jesús.
 
Fácilmente se reconoce el sentido eclesial y el alcance universal del papel desempeñado por ellos. Al interceder contra su propio sentir a favor de una pagana, a quien Jesús no quería escuchar, los discípulos transgreden y traspasan sin darse cuenta los límites en los que se encerraba Israel.
La presencia de la Buena noticia desborda ya por anticipado las fronteras de Israel, llegan al territorio pagano.
 
Todo este texto nos remite a los misteriosos caminos por los que Dios se nos acerca y nos transforma y nos da vida. Por donde se cierran caminos (15,1-20) El nos abre otros que siempre nos sorprenden con más vida.
Un Dios sorpresivo y que se vale de lo pequeño, de los que transgreden, de quienes están fuera de las fronteras, de los que no cuentan, para llevarnos a la gratuidad y universalidad del don de Dios.
Jesús lo tenía todo claro, pero Dios le sale al encuentro por medio de esta mujer que le abre al misterio de los paganos : ellos también son hijos. Y se deja sorprender por la fe de una pagana que le rompe las fronteras de su misión, que le cambia los esquemas que le habitaban y le obliga a cambiar en su comportamiento.
 
Ojalá la Palabra de este Evangelio nos lleva a entrar en la sorpresa de Dios y a dejarnos desafiar siempre por su novedoso modo de actuar.
 
Sr Ascensión González Calle, ra
Ecuador - Chile

 

Dans la même rubrique


Ajouter un commentaire



Informations légales

Ce site est édité par "Religieuses de l’Assomption" :

Ecusson
  • Religieuses de l’Assomption - 17, rue de l’Assomption 75016 Paris - France
  • Tél +33 (0) 1 46 47 84 56
  • Fax + 33 (0) 1 46 47 21 13

Derniers articles

S'inscrire à l'info-lettre