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Domingo de Resurrección - Sr Cristina María

Année liturgique 2015-2016 [C]

Ver en la noche y creer por el amor


El mensaje gozoso de la Resurrección que se nos anunciaba en la Vigilia Pascual nos hacía una pregunta :¿Por qué buscáis entre los muerto al que vive ? No está aquí. Ha resucitado. Esta pregunta siempre nos interroga. Y no queda otra respuesta : Buscadle entre vosotros. Allí está.


 En esta mañana del Domingo de Pascua, el primer domingo de la historia cristiana, nos encontramos con tres testigos : María de Magdala, Pedro y Juan. Con el texto del Evangelio de la Liturgia de este Día de Pascua se nos invita a ir un poco más adentro en este acontecimiento y en nuestra propia experiencia de Pascua, de lo que la presencia del Resucitado cambia y transforma en nuestras vidas. Es ahí donde podemos encontrarle y es ahí donde podemos ser testigos de la Vida Nueva.


 Aún de noche, María fué al Sepulcro. Y no encontró al Señor. Se han llevado del sepulcro al Señor, dice María a Pedro y a Juan. Ya empezamos a oir el nombre de Señor, título que implica el reconocimiento de la divinidad y evoca la omnipotencia divina. Por esto, era utilizado por los cristianos con referencia a Jesús Resucitado. El cuarto evangelista, de hecho, lo reserva sólo para sus relatos pascuales.
 Corrían los dos juntos –Pedro y Juan– pero el otro, Juan, llegó primero…pero no entró : La carrera revela el ansia que viven estos discípulos. El pararse del "otro discípulo" es el reconocimiento tácito y pacífico, en su sencillez, de la preeminencia de Pedro dentro del grupo apostólico ; es un signo de comunión.
 Los lienzos en el suelo y el sudario…plegado en un lugar aparte : ya el otro discípulo, sin siquiera entrar, había visto algo…


 El acontecimiento de la resurrección no lo describe el evangelista Juan con las formas espectaculares y apocalípticas de los evangelios sinópticos : para Juan la vida del Resucitado es una realidad que se impone sin ruido y se realiza en silencio, en la potencia discreta e irresistible del Espíritu. Y el hecho de la Resurrección lo presienten los discípulos "cuando todavía estaba oscuro". Jesús es el gran protagonista de la narración, pero no aparece ya como persona. Para el evangelista Juan, la resurrección de Jesús es el momento decisivo del proceso de su glorificación, en una relación indisoluble con la primera fase de tal glorificación : la pasión y la muerte. Jesús no resucita para volver a morir ; la resurrección de Jesús no es un retorno a su vida anterior en la tierra. Juan “vió y creyó”. Este ver creyente es la fe de Pascua, la fe que vivimos cada uno de nosotros, la fe que seguirá viva hasta que Jesús vuelva.


 Para María, Pedro y Juan el hecho de que el Señor Jesús vive, que la muerte no ha tenido dominio sobre Él, es y será siempre el mensaje que van a anunciar. Esta es la Buena Noticia de la fe cristiana que queremos seguir anunciado siendo testigos veraces de ella. A Jesús resucitado no podemos contenerlo. El pasa por nuestras vidas como un acontecimiento que salva, un acontecimiento gratuito. A veces en la luz, otras veces “cuando todavía esta oscuro…” Pero el amor puede “ver” lo que los ojos no ven.


 A Jesús resucitado no podemos contenerlo pero podemos vivir de El : porque nos ha concedido resucitar con El para vivir una vida nueva, la que brota de la Pascua y que nos ha sido dada en nuestro bautismo ; y nuestro caminar hacia El lo haremos siguiendo el camino que El mismo nos ha abierto : Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios ; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también vosotros apareceréis, juntamente con él, en gloria.(2ª lectura)


 En este Año de la Misericordia, un Año que nunca acaba como la Misericordia del Señor que dura siempre, acojamos, una vez más, la vida nueva que nos ha sido dada en el amor entregado del Señor Jesús, muerto y resucitado. Que vivamos aquí abajo con la mirada y el corazón en las cosas de arriba para poder descubrir al Señor Resucitado allí donde está : muy cerca de nosotros, en nosotros, entre nosotros. Sin buscarlo, saldrá a nuestro encuentro. Y creyendo lo veremos.


¡El Señor ha Resucitado ! Feliz Pascua !


Cristina María, r.a.
Madrid, España

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