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Domingo V de Pascua - Sr Ana ALonso

Année liturgique 2018-2019 [C]


Que el Santo Espíritu con su don de Entendimiento nos guie y nos conceda acompañar a Pablo y a Bernabé en sus viajes misioneros de evangelización. Así guiados por el Espíritu entenderemos como han sido los cimientos de las primeras comunidades y podremos dar gracias a Dios por nuestros antepasados y columnas de la fe. 


Al leer esta primera lectura somos conscientes del modo de actuar de los apóstoles ; llegan a una ciudad y se unen a ellos bastantes discípulos nos dice el texto. ¿Cómo lo hacen ? Es una pregunta que surge inmediatamente en nuestra mente. Parece, nos sigue informando el texto, que son muy claros con la realidad de lo que supone ser seguidor de Jesús. Confortan los ánimos de los seguidores, les conminan a perseveran en la fe y acuden a las Palabras de Jesús para corroborar que para alcanzar el Reino de los cielos primero hay que pasar por tribulaciones, pero el que persevere hasta el fin se salvará (Mt 10,22). Les decían que debían mantener la fe, permaneciendo en ella, viviendo según los principios del Evangelio. Las condiciones del seguimiento no se esconden, ni se suavizan.


La designación de los presbíteros en otro momento clave en estos momentos de fundación de las primeras comunidades. La palabra presbítero designa una función ministerial, literalmente significa anciano. Aparece diez veces en los Hechos de los Apóstoles y siempre en plural. Una vez que la comunidad queda asentada, la misión de Pablo y Bernabé llega a su fin, antes de partir encomiendan la obra de sus manos a Dios y se vuelven a poner de camino (Sal 83,6)


La lectura sigue nombrando distintas ciudades por donde pasaron predicando la Palabra de Dios Pablo y Bernabé, hasta que llegaron a Antioquía. Es interesante destacar como el relato nos hace caer nuevamente en la cuenta que ellos evangelizaban, pero siempre contando con la gracia de Dios. Los apóstoles tenían paz en su misión porque todas sus empresas las realizaban con el Señor (Is 26,12). Antes de que Pablo y Bernabé siguieran a otra ciudad, siempre pasaban un tiempo en oración y ayuno con los creyentes. Este es otro rasgo de los primeros apóstoles.


Al llegar a Antioquia se reunieron con la comunidad, con la Iglesia, y dieron cuenta de cómo les había ido, como juntamente con Dios habían abierto a nuevas gentes la puerta de la fe. Entonces, los dos apóstoles se quedaron "bastante tiempo" con los discípulos, volvieron a asumir su ministerio de enseñanza y ayudar en la asamblea de los creyentes durante varios meses, consolidando y fortaleciendo las comunidades nacientes.


Damos gracias junto con Pablo y Bernabé por todos aquellos apóstoles que han trabajado con todas sus fuerzas en la extensión del Reino de Jesucristo. Para la oración de petición podemos pedir el coraje de los primeros apóstoles en la misión evangelizadora que cada nosotros realizamos. Damos gracias, igualmente, con el evangelista Lucas porque nos hace caer en la cuenta que Pablo y Bernabé vuelven al sitio de donde partieron, porque Aquel que los envió, se encargó de traerlos de nuevo y porque la obra de la Iglesia empezaba a dar fruto.


Ana Alonso, r.a.
Asunción Cuestablanca



Lectura de los Hechos de los Apóstoles 14, 20b-26


>> Photo : Pablo y Bernabé en Listra de Jacob Symonsz Pynas

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