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Compartiendo una experiencia nueva : experiencia sobre cultura de paz

Amérique


Hace ya varios años surgió la idea de que en la Aldea Boca del Monte, Cantón El Matazano, se contara
con un colegio digno que pudiera apoyar en la formación de niños y jóvenes de esa comunidad. Hoy, catorce años han transcurrido desde ese sueño ; así, las Religiosas de la Asunción dicen presente en esta comunidad con el apoyo de laicos comprometidos, llevando educación no solo a las áreas aledañas, sino a varias comunidades distantes del lugar.


Transcurrido el tiempo y en medio de muchas interrogantes, un nuevo proyecto surge : Formar a los estudiantes en una “Cultura de Paz”. ¿Cómo iniciar ? ¿Quién se hará cargo ? ¿Trabajarlo solo con los grados de segundo ciclo de Primaria y Nivel Básico ? ¿Qué contenidos se pueden cubrir ? Y tras realizar un estudio previo apoyado por las Religiosas de la Asunción, la Universidad Landívar y las autoridades del colegio, se inicia en el año 2015.


Principia como un período de 40 minutos, desde Prekínder hasta Tercer Grado Básico (Noveno grado), una vez al mes ; luego en el año 2016 se establece como curso de un período semanal por grado. Y así, con gran satisfacción, en estos tres años se han visto grandes frutos. Aquí es donde pienso ¿Cómo contar las experiencias tan particulares obtenidas en este proyecto ? Pues bien, es complicado plasmar una experiencia con palabras certeras que lleguen realmente a expresar totalmente lo vivido. Espero que lo que voy a voy a relatar pueda ser transmitido en la mejor forma posible para su comprensión y, sobre todo, el poder entender lo que los niños y jóvenes viven hoy en día.


Un día miércoles, en Primer Grado Básico (séptimo grado), se inicia la clase proporcionándoles una hoja de papel de color, y se les solicita a los jóvenes que dibujen una flor a su gusto. Solo deben dibujar la flor, tan grande como la hoja de papel lo permita.


Luego se les reparte una hoja de papel de color café y se les dice nuevamente que dibujen una flor diferente a la primera, pero que también sea grande. En ambas flores deben pasar el contorno con marcador negro.


Cuando ya todos terminaron su flor se les indica que piensen en una palabra que no les guste escuchar, y que la escriban en la flor que hicieron en el papel de color. Se les indica que no deben limitarse en escribirla por ser una palabra soez, o una expresión que sientan que al leerla me pueda ofender. La deben escribir con letras grandes.


En seguida deben tomar su flor de papel hecha en el papel café, y allí con letras grandes escribir la frase o palabra que más les agrada escuchar.


Al concluir se les dijo que buscaran a su amigo (a) con quien les guste estar, a lo que reaccionaron rápidamente. Ya estando en parejas, se les pide que le den a su pareja la flor de color. Todos voltearon al unísono a verme, se reflejaba en sus rostros algo de consternación. Se les dio nuevamente las instrucciones y alguien preguntó : ¿Por qué esa flor ? A lo que se les respondió que únicamente la extiendan y se la den a su compañero (a). Lo hicieron entonces. Al recibirla y leer la palabra o expresión escrita se reían, otros usaron expresiones como “A la vos, esa palabra es fea”, “No, a mí tampoco me gusta”.


Luego de este intercambio, se les indica que den ahora la flor hecha en papel café. No hubo mayor problema, la dieron, e incluso conversaban : ¿Por qué te gusta que te digan eso ?


Ya realizado todo el cambio, se les pide que se sienten en círculo, y que puedan expresar su opinión respecto a lo que acababa de suceder.


Varios decían que no entendían por qué la flor hecha en papel de color contenía una expresión ofensiva, pues para ellos debía ir mejor en la de color oscuro y viceversa.
Se dirigió el análisis con interrogantes : ¿Cómo son las flores ? ¿Por qué nos gustan las flores ? ¿En qué momentos se regalan flores ? Hasta lograr que los estudiantes concluyeran que las flores son hermosas y creadas con perfección al igual que las personas, pero que en esa belleza muchas veces hay cosas que las ensombrecen y las hacen desagradables, a tal manera de rechazarlas. Lo mismo sucedió con la flor al tener escrita una expresión o una palabra desagradable, no la queremos dar por no ofender al otro, por bonita que se presente, si tiene en su interior malos deseos, dolor, tristeza, odio, no dejamos que otros vean la belleza que tiene al igual que las personas.


Al contrario de la flor hecha en el papel café, a veces juzgamos por la apariencia, más no nos damos la oportunidad de conocer más allá de lo que percibimos a simple vista. Al ver lo superficial no vemos lo hermoso que hay dentro.


Se entra en diálogo con los alumnos, con la finalidad de que comprendan lo importante que es siempre dar lo mejor que nosotros tenemos, y que debemos evitar expresiones que en ocasiones ni sabemos su significado y que solo repetimos porque otros lo hacen, pero que ofenden y hieren a los demás.
Fue interesante ver la reflexión de los jóvenes y muchos expresaron que no les gustan ciertas palabras, porque las usan directamente hacia ellos.

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Un martes en Preparatoria se les proyecta el video “EL cazo de Lorenzo”, este video relata como un niño pequeño arrastra un cazo (sartén, olla). La proyección se hace con el objetivo inicial de que los niños puedan manifestar qué identifican y si han visto a alguien así como Lorenzo.
Sorprende que uno de los pequeños levanta la mano y me dice : ¿Esa olla es como un problema ? A lo que respondo que sí, y lo invito a continuar explicando por qué lo identifica como problema. Y cuenta que él se siente así, cuando su mamá lo amarra con una “pita” a una silla. Todos los demás están a la escucha (salón con 20 niños). El niño cuenta : “Mi mamá, cuando me porto mal o estoy corriendo, me amarra y como yo me muevo me he lastimado las manos con la pita, y me inquieta más que me amarre”.
En ese momento otros cuentan haber vivido también la misma experiencia.
Se continua el curso escuchando las diferentes analogías que los pequeños hacen respecto a lo que vieron, y se les responde y guía de acuerdo a lo que expresan.
Al pequeño que cuenta la historia se le atiende de manera individual, y se cita a los padres para dar seguimiento a esta situación.


BENEFICIOS
Con este tipo de actividades, no solo se logra la reflexión en los estudiantes, sino que permite conocer más allá de lo que a simple vista podemos observar. En estos años de trabajo considero que se ha logrado el apoyo para resolver problemas individuales, que no son percibidos en otros cursos, no por la falta de interés de quienes atienden a los alumnos, sino que, al tener un acercamiento directo, al tocar emociones y sentimientos de los niños y jóvenes, se les puede ayudar de una mejor forma y de una manera individual.
Otro beneficio ha sido que al impartir el curso desde los grados más pequeños, se pueden observar algunas dificultades en los hogares, lo que ha permitido trabajar las formaciones de los padres de familia para atender esa problemática, y trabajar en el apoyo que se necesita buscando un cambio desde la casa.
Estas son algunas experiencias vividas que han sido significativas, principalmente por el efecto grupal e individual que se ha obtenido, dando como resultado una apertura mayor a la problemática personal y el encuentro con una posible solución, que va desde un compromiso personal a un compromiso institucional y familiar.
Se espera continuar e ir formando desde todas las asignaturas que se imparten en el colegio, para que se viva en una verdadera Cultura de Paz, para que poco a poco esto se vuelva un eje trasversal en todo el aprendizaje.
Espero que como un eslabón de la cadena de formadores del Colegio María Eugenia Milleret, Guatemala haga viva la frase de nuestra fundadora “Cada uno de nosotros tiene una misión en la tierra, hay que buscar aquello en lo que Dios puede servirse de nosotros para la difusión y la realización”.


Claudia Lorena de Ovando
Profesora Colegio María Eugenia Milleret
Boca del Monte, Villa Canales, Guatemala, Centro América



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