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Sr Carmen Escribanos : La experiencia de Fe de Abraham

2004, Leon - Espagne : Congrès international

Todos los que estamos aquí conocemos el nombre de este Patriarca bíblico que en los primeros capítulos del libro del Génesis nos deja plasmada su aventura con Dios. Estamos hablando del Génesis, primer libro de la Biblia, cuyos capítulos no narran historia propiamente dicha, como hoy nosotros entendemos la palabra historia : datos reales, cuantificables y cronológicamente narrados. El Génesis, en sus once primeros capítulos narra, en forma de historias breves, la respuesta a las preguntas fundamentales del ser humano : ¿Quién creó el mundo ?, ¿Por qué ?, ¿cómo surgió el mal en el mundo ? ¿por qué se dividió la humanidad ?...

A partir del capítulo 12, en cambio, tenemos historias mucho más largas, ciclos con personajes centrales interconectados entre ellos, la familia de los antepasados del pueblo de Israel que posteriormente ocupará todo el protagonismo bíblico.

El primero de estos antepasados es Abraham. No nos interesa aquí su historicidad concreta, lo que pudo haber sido aquel seminómada con sus rebaños, sino lo que de él ha conocido la tradición bíblica, lo que se nos ha transmitido de él y más concretamente aún, su experiencia de Dios, lo que Dios hizo de él..

Abraham no es solo una persona, es un tipo, un modelo. Abraham representa a todo Israel en búsqueda de Dios. Es un hombre que busca a Dios y una multitud, representa a todos aquellos que se ponen en marcha en busca de Dios y a nosotros mismos, en camino, buscando a Dios para seguir su palabra.

A Abraham se le suele llamar "nuestro padre en la fe", y esto es real. Abraham es padre porque nos enseña el camino, nos da una tradición, nos indica una manera de estar en el mundo. Toda su aventura nos interesa. Es la primera persona de la que la Biblia dice que "creyó", por tanto su aventura, sus temores, su soledad, su diálogo con Dios, son signo, símbolo y ejemplo de los nuestros. Abraham tuvo que ir progresando en la fe, toda su vida fue una "peregrinación de fe", y así es cada una de nuestras vidas : desde un punto de partida hasta un punto de llegada, por etapas determinadas. En Abraham nos podemos mirar todos como en un espejo. Su peregrinación de fe interpela la nuestra, la ilumina, la interpreta.

El capítulo 12 del Génesis empieza con el nombre de Dios : "El Señor dijo a Abraham sal de tu tierra nativa... y ve" –la respuesta de Abraham a las palabras de Dios, su obediencia "partió Abraham como le había dicho el Señor" nos pueden hacer pensar ¿cómo habría llegado Abraham a conocer a Dios ?.

Seguramente la experiencia familiar es la primera. Abraham vivió la tradición que en casa de su padre Téraj se había ido transmitiendo, pero también es verdad que esa tradición tenía que irse depurando poco a poco, como en todos nosotros, para llegar a ser experiencia personal, por ello Abraham se aleja de la familia, sale doblemente de su tierra, primero con su padre, después, ya muerto éste, convertido en cabeza de familia, hombre adulto y responsable de otros, continúa alejándose de lo conocido para adentrarse en la aventura desconocida de la búsqueda de Dios.

La experiencia definitiva de conocimiento de Dios, le llega a Abraham a través de la palabra. En momentos progresivos Abraham comprende que Dios es el Otro, el Absoluto, el que habla y actúa libremente como quiere, el que entra en su vida no como él se hubiera imaginado, sino de manera imprevisible y dinamizadora.

Abraham tiene una experiencia de conversión-vocación, que tuvo que repetirse y perfeccionarse a lo largo de su vida. Los cinco episodios fundamentales en la relación con Dios de Abraham, son :

  1. cap.12 : la vocación
  2. cap.15 : la promesa y la Alianza
  3. cap.17 : la nueva alianza y la circuncisión
  4. cap.18 : la teofanía de Mambré y la fuerza de la intercesión de Abraham
  5. cap.22 : La gran prueba : el sacrificio de Isaac

Vamos a fijarnos en el primero y segundo de estos episodios para conocer más de cerca la experiencia inicial de Dios en Abraham.

Gn.12,1-7

"El Señor dijo a Abraham". Esta frase nos remite al principio de todo. El Gn. empieza el primer capítulo sobre la creación del mundo diciendo "El Señor dijo...". Es una iniciativa total de Dios. La historia de Abraham empieza por iniciativa divina, no fue Abraham el que buscó a Dios sino Dios el que le buscó a él. Dios entra en diálogo con Abraham y decide empezar con él la historia de la salvación. ¿Qué dice Dios a Abraham ?. Lo primero un imperativo : SAL, VETE... es un marcharse global : de tu tierra, de entre tus parientes, de la casa de tu padre, es decir de todo lo que constituía el ambiente de su vida familiar y social. Vete al país que yo te INDICARÉ : aquí el verbo es un futuro, no se identifica el país, no se dice cuál es, es un misterio de Dios ; lo indicará la palabra de Dios. Ahora se le pide un abandono, una confianza.

Después vienen las promesas : "haré de ti un gran pueblo" "te bendeciré, tu nombre será una bendición, bendeciré a los que te bendigan, por ti serán benditas todas las naciones de la tierra". Es como el evangelio, la buena noticia que Dios hace a Abraham en el mismo momento en el que le llama. Dios llama a Abraham a una plenitud de bendición no solo para si sino también de modo universal. Dios pide una condición a esta buena noticia : SAL, VETE... pero hay una promesa, una perspectiva que llena el corazón de Abraham, a través de él Dios quiere formar una humanidad nueva, una humanidad bendita.

Y Abraham, dice el texto bíblico, "partió", marchó con todos los suyos y con todo lo suyo. No marchó pobre, parte con todas sus posesiones, con una caravana, pero parte en un acto de confianza total, "sin saber a dónde iba" –Hb.12,8, se fió totalmente de la palabra de Dios.

El segundo anuncio de Dios es después de la llegada de Abraham a Canaán, cuando había atravesado el país desde Siquén hasta el encinar de Mambré, Dios se le aparece y le dice : "A tu descendencia le daré esta tierra". Aquí ya se especifica la tierra pero el texto nos ha dicho que los cananeos habitaban en el país, lo poseían con armas, con la fuerza. A Abraham que había llegado allí sin poder alguno, Dios se lo promete.

Aquí están los dos términos clave de la historia de fe de Abraham : la tierra y la descendencia. Abraham sigue recorriendo el país, un país que no es suyo, como para darse cuenta de lo que el Señor quiere darle, lo recorre en la fe y así va levantando altares por todas partes como para confirmarse él mismo en la promesa recibida, para situar en el corazón de aquella tierra la presencia del Señor y tomar posesión de este país que, en la fe y la confianza, ya es suyo.

Gn.15,1-6

Después de algún tiempo y algunas aventuras, la palabra de Dios se dirige de nuevo a Abraham, en forma de consolación : "no temas, Abraham, yo soy tu escudo, tu recompensa será muy grande". Abraham ha oído anteriormente la promesa, aquí se atreve a contestar al Señor "¿de qué me sirve si no tengo heredero y me va a heredar un criado de casa ?" pero la respuesta de Dios es una nueva promesa acompañada de un símbolo : "levanta los ojos al cielo y cuenta, si puedes, las estrellas, así será tu descendencia". Abraham tiene una respuesta ahora que no depende de la ejecución de una acción, no hace nada externamente, hay solo un acto interior : ABRAHAM CREYÓ al Señor, se fió de Dios.

La Buena Noticia de Dios a Abraham tiene un fondo común : la tierra y la descendencia, Dios se lo repite de muchas maneras y es que a Abraham no le basta una sola palabra. Dios sabe que tiene que repetir, aclarar, aplicar y especificar las cosas aplicándolas y adaptándolas a cada una de las circunstancias de nuestra vida.

Es en una variedad de palabras y de situaciones como Dios se revela a Abraham, Dios ejerce su libertad creadora : con cada llamada Dios lleva hacia delante su plan de salvación y de amor al mundo, Dios está actuando en la historia. A Abraham no le llega simplemente un anuncio de consolación personal, en su llamada se dibuja la realidad de un gran pueblo, de una humanidad nueva colmada de la bendición de Dios.

Llegados a este momento podemos preguntarnos :

  1. ¿En qué situación se encontraba Abraham cuando le alcanzó la Palabra de Dios ?
  2. <¿Qué esperaba en esa situación ?
  3. <¿Qué es lo que Dios le ofreció ?

Abraham esta bien, tenía riquezas, había alcanzado una cierta posición social, pero era nómada, no tenía tierra, tampoco tenía hijos, pues su mujer era estéril (Gn.11,29). Sin tierra y sin hijos Abraham sólo podía esperar un destino triste, acabar en la nada, las riquezas acabarían en manos extrañas, Abraham no tenía ni porvenir ni futuro. El anuncio de Dios le da lo contrario : tierra y pueblo. Sin medida, como las estrellas del cielo y la arena del mar. Esta promesa llena la vida de Abraham y acogida en la fe le permite dejar su patria, caminar, peregrinar sin poseer lo que espera, fiándose solo de la Palabra de Dios que ha llenado su vida y es principio y punto de referencia de lo demás.

REFLEXIÓN

Tras la lectura atenta de los textos.

  1. Acerco la experiencia de Dios de Abraham a la mía : ¿Puedo encontrar algún parecido o alguna distancia ?
  2. >¿Puedo reconocer que en algún momento de mi vida me ha alcanzado la Palabra de Dios ? ¿Me está alcanzando ahora, en este momento de mi historia concreta ?
  3. ¿en qué situación me encontraba o encuentro ?
  4. ¿qué esperaba o espero ?
  5. <¿qué es lo que Dios me ofreció u ofrece ?

LA EXPERIENCIA DE FE DE RUT

Quisiera aproximar la experiencia de Dios de Abraham con la experiencia de otra persona, ahora una mujer y también del Primer Testamento. Está también dentro de las que podemos llamar figuras ejemplares o emblemáticas de la historia de Israel. No nos preguntamos tampoco por su historicidad. El hecho concreto es que se trata de una mujer, extranjera, viuda y sin hijos. En el antiguo Israel no se podían dar más circunstancias desfavorables juntas. Sin embargo esta mujer es llamada a un gran destino que no es tampoco solo personal, sino que a través de su confianza ilimitada, aquí incluso sin palabra directa de Dios, llega a engendrar un hijo que será abuelo del cabeza de la dinastía mesiánica en Israel, del rey David.

La historia de Rut es preciosa, no tenemos tiempo de leerla entera y tras una síntesis nos vamos a limitar a tratar de entender qué es lo que mueve a Rut en toda ella.

La familia de Elimelek de Belén de Judá, tiene que emigrar a Moab porque hay hambre en el país. Elimelek va con Noemí su mujer y con dos hijos que se casan en Moab con dos moabitas, una de ellas es Rut. Pasa el tiempo y mueren todos los hombres de la familia. Quedan tres viudas sin hijos y Noemí piensa regresar a Judá porque se entera de que ya hay alimento. Las nueras quieren volver con ella pero Noemí, pensando que pueden rehacer su vida, se lo desaconseja. Ambas insisten pero solo Rut termina por acompañarla no habiendo podido Noemí disuadirla. De hecho parece que Rut se ha unido a ella por un pacto de alianza.

Llegan a Belén y toda la ciudad se entera. Noemí cuenta su amargura y su tristeza y lo achaca al Señor que la ha humillado y hecho desgraciada. Estaba empezando la cosecha de la cebada en Belén y Rut, viendo la necesidad de las dos, sale a espigar. Tiene la suerte de caer en el campo de Booz, un hombre que es pariente de Elimelek y que, sin saberlo éste, la trata bien y pide a sus siervos que la dejen tranquila espigar, hasta el final de la cosecha. Rut lo cuenta a Noemí y ésta descubre a Rut el parentesco de Booz con Elimelek. Noemí traza un plan y se lo comunica a Rut que lo acepta y entra en él, actuando con libertad e iniciativa. Va a la era cuando Booz duerme, se acuesta cerca de él y cuando éste despierta le dice que es Rut y le comunica que tiene unos deberes con su pariente Elimelek que puede "rescatar" la vida de su pariente (lo que quiere decir tomarla por esposa y dar hijos a la familia de los difuntos). Booz, honesto como es, dice que hay un pariente mas cercano que tiene derecho antes que él, va a buscarlo y ante todo el pueblo le recuerda su deber y su derecho para con la familia de Elimelek. El pariente próximo no acepta y cede sus derechos por lo que Booz se casa con Rut, que engendra un hijo que Noemí se encarga de criar. La extranjera entra así con pleno derecho en el pueblo de Belén, y los ancianos del pueblo piden al Señor que la trate como a Raquel y a Lía de cuya descendencia surgió toda la estirpe de Israel. El hijo que engendra será el abuelo del rey de David, el prototipo del Mesías, el rey según el corazón de Dios.

La síntesis no hace ver toda la belleza de la narración, es un libro bíblico que hay que leer entero. Hoy nos queremos fijar en lo que movilizó y dinamizó a Rut para salir, también ella como Abraham, de su tierra y de la casa paterna.

Rut había dado un paso ya. Permaneciendo en su tierra, había dado el paso de casarse con un extranjero venido a trabajar buscando pan. Hay aquí ya un rasgo de apertura hacia lo diverso, de capacidad de aceptación de las diferencias y de no exclusión, muy interesante. Además Moab era enemigo histórico de Israel, según la tradición bíblica era un pueblo que había surgido del incesto de la mayor de las hijas de Lot con su padre y que no había dejado pasar al pueblo de Israel por su territorio en su regreso de Egipto. Además en los libros de Esdras y de Nehemías, se dice claramente que nunca una Moabita entrará en la asamblea de Israel. Pues bien, tanto Elimelek su mujer e hijos como Rut habían sobrepasado todas estas cosas y se habían abierto a una aceptación mutua sin prejuicios de ninguna clase.

Pero la apertura de Rut no queda ahí. Ante la posibilidad de volver a re-integrarse en su pueblo y de quedarse en la seguridad de su familia, amigos y entorno social, prefiere iniciar un nuevo camino hacia lo desconocido. Sale con su suegra, vuelve a ponerse en camino y cuando esta, parece que lo vuelve a pensar y le aconseja quedarse en Moab, (¡vuelve, vuelve ! : camino de vuelta hacia lo que había dejado), buscarse un nuevo marido en su tierra, abrirse de nuevo a un futuro seguramente mas rápido y fácil de esperanza de vida y descendencia, Rut se afirma con fuerza en su voluntad de unirse a su suegra con lazos fuertes como la muerte : (Rt.1,16) "No insistas más en que me separe de ti. Donde tú vayas iré yo, donde tu vivas, viviré ; tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios. Donde mueras moriré y seré enterrada. Solo la muerte nos separará". Noemí no era el marido de Rut sino su suegra. ¿Por qué emprende este camino Rut ? ¿Qué le mueve internamente ?.

Rut emprende una aventura cuyo móvil es el amor fiel. No parece haber ninguna otra razón. La experiencia de Dios de Rut se dibuja como una experiencia muy ordinaria, sin revelaciones ni palabras especiales. Rut se pone en camino y más que el camino geográfico el camino de Rut es interior. Se abre a un sentimiento que en ella crece y se hace fuerte. Es la fuerza permanente del verdadero amor. Es un amor, sin egoísmos, sin contraprestaciones, es la fidelidad a su opción de vida a través del amor concreto a una mujer indefensa, débil, anciana y pobre que vuelve vacía y humillada a su tierra de la que espera alguna ayuda generosa. Rut no puede pensar en vivir tranquila en su tierra y entre los lazos de la sangre, mientras que la única parte que queda de la familia que eligió, marcha hacia un destino desconocido y quizá cruel. Rut quiere vivirlo con su suegra. Decide. Se compromete hasta el fondo. "Tu pueblo, mi pueblo, tu Dios mi Dios, donde tu vivas, viviré yo". Y lo jura ante el Dios de Israel. Su suegra le había hablado de volver a su pueblo y a su dios. Rut ha comprendido con quien ha hecho alianza y el pueblo de Israel se convierte en su pueblo y el Dios de Israel en su Dios, bajo cuyas alas decide refugiarse (2,12). Este camino de confianza en Dios que emprende Rut, guiado por el amor fiel, será una aventura, ante todo en la oscuridad, pero una aventura que va a llevar a las dos mujeres y a todo un pueblo a la luz, a la fecundidad y a la bendición.

Vamos a leer detenidamente el primer capítulo del libro de Rut.

  1. ¿Qué rasgos me parece que tiene el Dios que Rut empieza a descubrir ?
  2. ¿Tengo alguna experiencia de compromiso por amor, hecho en la confianza y también en cierta oscuridad ?
  3. ¿Qué papel juega en la experiencia de fe de Rut y de Noemí el hecho de que Rut sea extranjera ? ¿Qué rasgos de Dios nos revela este hecho ?

LA EXPERIENCIA DE FE DE S. PABLO

Nos queremos centrar en el episodio de Damasco, el que solemos llamar episodio de conversión de Saulo de Tarso, para llegar a convertirse en Pablo. Nos centramos en este acontecimiento porque si preguntásemos a Pablo, justo antes de ser decapitado en Roma, cuál fue el hecho determinante de su vida, nos diría sin duda que lo que le sucedió en el camino de Damasco.

Sin embargo hay muchas ideas falsas de este episodio, en primer lugar la piedad popular y el arte cristiano lo han traducido muchas veces en pintura. Vemos el caballo, que no está en el texto bíblico y su caída de el, la luz cegadora...y una primera idea que tenemos que purificar es la de que Pablo tuvo ahí una conversión moral, es decir que sale de su "pecado" en el que estaba inmerso y comprendiendo de pronto el mal que está haciendo, cambia de forma de vida.

Otra interpretación incompleta es la de pensar que Pablo que es un ardiente fariseo, defensor de la ley y las costumbres de su raza, cambia de rumbo y con el mismo ardor se pone a defender la doctrina de Jesús porque le parece un camino vencedor. No, no fue eso para Pablo.

Lo primero que tenemos que comprender, es lo que Pablo realmente entendió en ese día, cómo interpretó lo que nosotros hemos llamado su conversión. En primer lugar esta palabra, conversión. Es un término típico de la Biblia, traduce el hebreo "sub" que quiere decir "regresar". Conversión sería un movimiento por el cual cambiamos el rumbo, nos detenemos en el camino y damos vuelta atrás. En el N.T. se expresa esta idea con dos verbos : "metanoiein", que significa cambio de mentalidad y "epistrefo", que significa más ese regreso del que hablábamos antes. Pues bien, Pablo no ha descrito nunca su experiencia de Damasco con la palabra "conversión", ni "metanoiein" ni "epistréfein".

¿Qué es lo que Pablo vivió como experiencia ?

El único texto fundamental en el que Pablo habla de este momento en sus grandes cartas, es en Gálatas 1,15-16. " Mas, cuando Aquel que me separó desde el seno de mi madre y me llamó por su gracia, tuvo a bien 16 revelar en mí a su Hijo, para que le anunciase entre los gentiles," . Los verbos que usa para hablar del asunto son cuatro : me separó, me llamó, tuvo a bien revelar, para que le anunciase. La experiencia está descrita, esencialmente como revelación del Hijo a él y en él como misión.

En la primera carta a los Corintios hay una breve alusiónen un contexto claro de polémica con su comunidad : 1 Cor.9,1 1 ¿No soy yo libre ? ¿No soy yo apóstol ? ¿Acaso no he visto yo a Jesús, Señor nuestro ?. Aquí vemos como Pablo califica su experiencia de Damasco como un haber visto al Señor. En 1 Cor.15,8-9 dirá : "Y después de todos se me apareció a mi, como a un aborto. Yo, que soy el menor de los apóstoles, indigno de llamarme apóstol por haber perseguido a la Iglesia de Dios" Damasco ha sido una aparición a Pablo que se tiene por indigno, puede haber elementos de conversión moral, pero lo esencial es que Jesús se ha aparecido.

Otro pasaje importante para su experiencia de fe, es la que describe en la carta a los Filipenses. No cuenta el hecho en sí, sino su manera de vivirlo : "Si algún otro cree poder confiar en la carne, más yo. 5 Circuncidado el octavo día ; del linaje de Israel ; de la tribu de Benjamín ; hebreo e hijo de hebreos ; en cuanto a la Ley, fariseo ; 6 en cuanto al celo, perseguidor de la iglesia ; en cuanto a la justicia de la Ley, intachable. 7 Pero lo que era para mí ganancia, lo he juzgado una pérdida a causa de Cristo. 8 Y más aún : juzgo que todo es pérdida ante la sublimidad del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por quien perdí todas las cosas, y las tengo por basura para ganar a Cristo, 9 y ser hallado en él, no con la justicia mía, la que viene de la Ley, sino la que viene por la fe en Cristo, la justicia que viene de Dios, apoyada en la fe". Si Pablo se encuentra intachable ¿qué ha cambiado ? ..."lo que era para mi ganancia lo he juzgado pérdida a causa de Cristo" Lo que aconteció en Pablo fue un cambio total de perspectiva, cambió totalmente su escala de valores, lo que antes le parecía importante, ahora le parece nada y menos, no le importa lo más mínimo. Lo que para él antes era indispensable, ahora es basura porque hay algo que ha centrado todo su deseo y su esperanza, el conocimiento de Cristo ha asumido un primado absoluto, lo ha llenado todo. El encuentro, el conocimiento, la plenitud de Cristo hace que todo su antiguo mundo pierda valor.

¿Qué efectos produjo en Pablo esta experiencia ?

Lo primero al desapego total de lo que antes le había parecido importante. Pablo tuvo la percepción de que todos sus títulos humanos, por nacimiento o adquiridos por su rectitud de conducta, no valían nada. Y no es que no valieran nada en sí mismos, sino que no valían nada frente a Cristo, comparados con el conocimiento de Cristo, experimentando la fuerza de su Resurrección, compartiendo con El sus padecimientos y su muerte, para alcanzar definitivamente la vida.

Pablo no reacciona con un cambio moral inmediato en sus costumbres y en su hacer, lo que recibe es una iluminación, una revelación, las cosas, siendo iguales, le parecen diversas. Juzga su vida y valora todo de una manera tan nueva que es como si en el camino de Damasco Pablo hubiera comprendido de pronto que había equivocado la dirección de su vida. Había dado valor a lo que no lo tiene y se había dejado llevar incluso de un modo de actuar cruel y violento. Pablo se creía justo y estaba incluso entregando a inocentes.

La pregunta que oyó a Jesús en el camino de Damasco le dio la pista : "¿Por qué me persigues ?". Ahí Pablo se sintió alcanzado, comprendió que había interpretado las cosas al revés, que tenía que rehacer su vida.

En Pablo, como en los encuentros con el Señor que encontramos en los Evangelios : Lc.19, Zaqueo, y Lc.13 el mercader de piedras preciosas, lo que acontece es que se da cuenta de que hay un valor esencial, una sola piedra preciosa y que todo el resto no tiene ningún sentido si no es el de trabajar para conseguir la perla de gran precio.

En Pablo sucede una revelación, una cercanía de Jesús tan grande, que le hace cambiar radicalmente de juicio y de actitud, sobre su ser y obrar. Esta experiencia de cercanía, esta revelación, transformó totalmente su comportamiento anterior.

Y hay algo más, en la carta a los Gálatas Pablo dice : "Pero cuando Dios que me eligió desde el seno de mi madre y me llamó por pura benevolencia, tuvo a bien revelarme a su Hijo para que yo lo anunciara entre los paganos..." Esta es la experiencia de Pablo, siente en el momento de la revelación, comprende su misión la que Dios confía a Pablo. Tenemos aquí un rasgo único de las llamadas de Dios, las dos cosas vienen juntas, en el mismo momento en que Jesús le hace comprender que se ha equivocado en todo, le dice "te confío todo, ve yo te envío".

Pistas de reflexión

  1. ¿Cuándo la gente dice haber tenido alguna experiencia de Dios, qué es lo que les parece haber vivido como experiencia ? ¿Cuándo yo lo digo...?
  2. ¿Qué efectos produce esta experiencia según lo que hemos visto en otros o en nosotros mismos ?

LA EXPERIENCIA DE DIOS EN MARÍA DE NAZARET

Esta última figura en la que tratamos de entrar esta mañana para profundizar su experiencia de Dios es única. De alguna manera la historia bíblica entera apuntaba hacia ella. María es un personaje a la vez singular y único cuanto colectivo y múltiple. María encarna la figura de la Hija de Sión, aquella que lleva en sí misma la esperanza de todo un pueblo porque representa en ella misma todo el pueblo. La alianza de Dios con Israel había durado años, siglos... pero esa alianza se había visto, en muchas ocasiones, sumamente deteriorada, casi rota. Los profetas, alguno de sus reyes, se habían encargado de conservarla, de recordarla, de fortificarla. Pero el pueblo no permanecía en la Alianza, continuamente la tentación de los dioses de los otros pueblos, del no cumplimiento de la ley en cuanto a los deberes recíprocos entre ellos, en una palabra el no recordar a su Dios como el único Señor, había entregado al pueblo de Israel en manos de pueblos extranjeros que les esclavizaban y trataban de imponerles costumbres y leyes.

¿Eran solo los profetas los que se mantenían fieles a la Alianza ?...parece que no. Sabemos que, afortunadamente, entre el pueblo sencillo quedaba un resto fiel. Unas personas que sin pertenecer a familias de sacerdotes ni de doctores, tenían puesta su esperanza en la ley de su Dios y esperaban al Mesías prometido, como liberador y salvador de su pueblo.

En un momento de la historia de Israel, cuando ese pequeño resto esperaba con deseo ardiente y el pueblo estaba entregado en manos de dominaciones extranjeras particularmente peligrosas para su fe, algo sucede en una pequeña aldea de Galilea (más allá del mar, tierra de gentiles, nos dirá el profeta), en Nazaret. Allí una joven por entonces no casada sino solo prometida, del linaje de Judá, de la casa de David, tiene la experiencia de Dios definitiva para la historia. De esa experiencia y de la respuesta de María a ella depende toda la concreción histórica de la salvación de Dios.

María no podía saberlo. Como nosotros, era demasiado grande para ella. Las palabras que oyó en su experiencia de Dios, que la narración bíblica nos describe como aparición de un ángel, no pudieron ser comprensibles para ella : concebirás, darás a luz un hijo, lo llamarás "Dios salva". Será grande, llamado Hijo del Altísimo, Dios le dará el trono de su padre David, reinará por siempre jamás sobre la Casa de Jacob. Ante todo esto, a María solo se le ocurre una pregunta práctica inmediata : ¿cómo va a suceder, yo no estoy conviviendo aún con ningún hombre ?, algo así como decir, ¿pero eso va a ser ahora, o será después cuando me case ? hoy por hoy lo veo imposible. Y de nuevo algo todavía más grande : el Espíritu Santo vendrá sobre ti, te cubrirá el poder del Altísimo, por ello el que nacerá será santo y llamado Hijo de Dios. Y un signo : tu pariente Isabel que no podía tener hijos, ya está de seis meses siendo vieja. Para Dios no hay nada imposible. María ahora comprende que algo de verdad grande, algo que le supera profundamente, va a ocurrir. Está ante el Misterio de Dios y lo incomprensible desde las categorías humanas. En un momento decide y su palabra suena convencida, aceptando el Misterio y recibiéndolo en abandono, humildad y confianza : "Aquí está la sierva del Señor, que se haga en mí según lo que tu dices".

María viene a colmar toda la esperanza del pueblo de Israel, la promesa de descendencia hecha a Abraham y a sus descendientes, la lucha constante de Dios contra la amenaza de la no-descendencia, se va a colmar ahora en una mujer no estéril sino virgen todavía. El Dios de la vida, por una vez va a saltar las leyes de la naturaleza, y va a hacer brotar su misma vida en el seno de una jovencita, la nueva Hija de Sión.

¿Qué pasó en María ?. Externamente lo sabemos bien. Salió de su pueblo, de su casa, de sus parientes cercanos y se puso en camino "apresuradamente". Fue a Judea a ver a su pariente Isabel. ¿Quería ver el signo ? ¿Necesitaba el consuelo de una mujer que vivía algo parecido a ella ? las interpretaciones más tradicionales piensan que fue a ayudar a su prima mayor encinta. Sin embargo, lo que estaba sucediendo en su interior de verdad, lo sabremos rápidamente. Cuando Isabel al verla la saluda y María se da cuenta de que Isabel, por pura gracia de Dios, conoce lo que le ha sucedido a ella, en ese momento mismo María nos revela lo que está viviendo desde que tuvo su experiencia, el sentido que se le ha ido descubriendo en su silencioso viaje desde Galilea a Judea. Lo que brota de su boca es un canto de alabanza al Dios de la Alianza, al Dios fiel. En el María recoge toda la esperanza del pueblo fiel, desde las promesas a Abraham hasta la espera del Mesías. Está compuesto de textos bíblicos del Primer Testamento, todos seguramente escuchados y profundizados, rumiados por María desde la sinagoga de su pueblo, desde el templo, pero además ese canto entraba en armonía totalmente con el plan de Dios.

María no se ha quedado en ella, no se ha preocupado del cambio total en sus planes que suponía lo que había comprendido que le iba a pasar. El canto de María deja de lado la estrechez de una oración centrada en nosotros mismos y se lanza al espacio abierto de la admiración, del asombro, del agradecimiento total a Dios por ser como es y por amar a su pueblo como le ama. Al mismo tiempo que María canta la gloria de Dios, se deja mirar por El y comprende que sobre nuestra pequeñez aparente, reposa la ternura inmensa de un Dios que hace continuamente en nosotros obras grandes si consentimos en su acción. Finalmente la experiencia del Dios de la Alianza en María le ha hecho comprender cuál es el proyecto de Dios, cuáles son sus preferencias, sus valores, hacia dónde se inclina su corazón. Por ello María puede decir : desbarata a los soberbios, derriba a los potentados, despide vacíos a los ricos y en cambio : ensalza a los humildes, colma de bienes a los hambrientos, socorre a Israel su siervo.

Os dejaría una única pista de meditación. Tomad las bienaventuranzas en Mt. 5,1-11 y tratad de aplicarlas a María, leedlas como dirigidas a ellas. Esa es la dirección de la flecha también para nosotros.

Sr Carmen Escribano, ra
Leon, 26/07/2004
Assomption ensemble - Congrès européen


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