Vous êtes ici:

Domingo VI de Pascua - Sr Cristina María Gonzalez

Année liturgique 2013-2014 [A]

El anuncio de una presencia
No os dejaré huérfanos…

La liturgia de este Domingo VI de Pascua1 nos sitúa, por una parte, en la vida de la primera comunidad cristiana que está experimentando la fuerza, la gracia de la Pascua de Jesús : el anuncio de la Palabra que se verá confirmado por el Espíritu que se manifiesta en signos y curaciones, en alegría pascual, una alegría que brota de esa fe en Cristo, el Señor. Y Lucas nos narra un giro decisivo en la historia de la frágil comunidad cristiana : su difusión fuera de los muros de Jerusalén. Cristo es anunciado en Samaria. Y por otra, el camino de cruz de esa primera comunidad : La persecución y la muerte de Esteban abrirán a la dispersión y al anuncio de la Palabra. Desde el inicio de la Iglesia, la dinámica pascual marca su caminar. (1ª lectura)

Pedro, en su primera carta, describe la conducta que ha de guardar el cristiano en las persecuciones : no tener miedo, ser capaces de defender su fe en Cristo ante los tribunales, mantener la esperanza y vivir y actuar según el espíritu de las Bienaventuranzas. (2ª lectura)

En su discurso de despedida (Evangelio) Jesús deja presentir a los suyos el duro camino de anunciar, con palabras y con la vida, la Buena Noticia. Cuando se aproxima su vuelta al Padre, contempla a los suyos con una mirada de cariño. Sabe que son débiles y quizá desvalidos ante la gran tarea que les deja. Sabe también de sus “sí” valientes y de sus “no” cobardes. Pero los quiere a todos como el mismo Padre les quiere. No quiere que se sientan abandonados sino, al contrario, envueltos por su presencia : No os dejaré huérfanos… Y les promete que pedirá al Padre otro Defensor. Lo van a necesitar : El Espíritu Santo. Los discípulos empiezan a abrir los ojos de la fe. Quieren entenderlo todo pero les cuesta. De ahí que Jesús vuelva a hablarles : Cuando venga el Espíritu os lo explicará todo. Sus ojos entonces se abrirán y verán la grandeza de Dios.

Hoy también el Espíritu sigue abriéndonos los ojos de la fe. Necesitamos escuchar de nuevo las palabras de Jesús : No os dejaré huérfanos…No estáis solos. Tenéis al Espíritu. El es el que va guiando a la Iglesia, el que conduce nuestras vidas… Y si nos dejamos llevar por el Espíritu sentiremos cómo una luz interior y una esperanza siempre viva nos van llevando a un encuentro personal y jubiloso con el Resucitado.

Cristina María, r.a
Málaga, España

1- Hechos 8, 5-8.14-17 ; I Pedro 3, 15-18 ; Jn 14, 15-21

Dans la même rubrique


Ajouter un commentaire



Informations légales

Ce site est édité par "Religieuses de l’Assomption" :

Ecusson
  • Religieuses de l’Assomption - 17, rue de l’Assomption 75016 Paris - France
  • Tél +33 (0) 1 46 47 84 56
  • Fax + 33 (0) 1 46 47 21 13

S'inscrire à l'info-lettre