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Celebración del bicentenario : Homilía de la Eucaristía del Encuentro

April 2017 - En la Asunción Cuestablanca, España


Descagar la monición antes de la renovación de Votos,
Cristina Maria

Maria Eugenia, un secreto, una pasión viva


Lo que hizo viva la vida de María Eugenia, lo que dio sentido a su proyecto, lo que la sostuvo y le dio fuerza está tan vivo… más vivo ahora que entonces. Aquí, ahora nos sumergimos en el misterio de un SÍ más presente y amoroso que nunca. Hoy acompañamos a estas diez hermanas que van a hacer ‘por primera vez’ su profesión… Sí, siempre el amor estrena el sí y reinventa el amor.
Saludo especialmente a Martine, al consejo general, a las provinciales, a todos los laicos que pertenecéis a la familia de la Asunción, a Jesús y Ramón, sacerdotes que nos acompañan y en ellos a tantos sacerdotes hermanos, compañeros de camino de la Asunción… A vosotras, hermanas todas.

Huella caliente


María Eugenia y Teresa E. son una huella ardiente. No pisamos su huella sin quemarnos, no se sigue a MªE sin entrar en el secreto que le ardía dentro, en la pasión que movía sus pasos, en el riesgo de amor que la llevó a estar dispuesta a un heroísmo de entrega sin excusas. No se sigue a MªE sin que te cueste la vida, lo siento pero no estamos hablando de una película de aventuras o de una novela romántica, aunque su vida tenga mucho de extraordinaria aventura y mucho de romanticismo, pero estamos hablando de una aventura peligrosa, no apta para gente que quiere mantener su vida a salvo, hablamos de un amor vivo que te invita a jugarte la vida sin esperar a mañana, sin estar suficientemente armado, sin estar curado... las huellas de MªE nos encaminan a una alianza que es la mejor de las historias que pudiéramos soñar, la alianza de Dios en tu verdad. No se le dice sí a Dios, en la escuela de María Eugenia, si no pierdes pie, si no aceptas y amas tu pobreza, si no entras en la noche del dejarte hacer y nacer. No estamos aquí hoy para mantener equilibrios, para perder el tiempo dejando intacta nuestra costumbre y comodidad… No es esa la enseñanza que hoy celebramos en María Eugenia.

Presencia viva


Viva y naciendo después de 200 años, aquí, en vosotras las hermanas, en vosotros los laicos. Podemos hablar con ella. Yo le he pedido que me diga qué quiere ella decirnos al corazón ahora. Está viva en esta Eucaristía, que ella vivía con tanta pasión, alegría de una presencia viva. Aquí está el secreto de toda su vida, ¿Queremos saber lo más íntimo del corazón de María Eugenia ? Miremos a Jesús aquí y ahora resucitando y naciendo. Vamos a comulgar al mismo Jesús que a ella la enamoró, hoy no tenemos menos suerte que ella.

Maria Eugenia - Jesús - Nosotros


Somos seres privilegiados, afortunados. María Eugenia y Teresa Enmanuelle más vivas que nunca, hoy Jesús nace y resucita en esta Eucaristía, sigue aquí enamorado y enamorando, zarza ardiente y arca de una alianza nueva. Hoy nos hacemos conscientes de que arde, para toda la familia de la Asunción, el desafío de un comienzo lleno de frescura. Estos días habéis sentido arder la semilla inconfundible de María Eugenia que invita a abrazar al otro para enseñarle a dejarse amar por Dios.

Nos convoca para un sí


Estamos celebrando, sobre todo, el sí de Dios a nuestra vida. Su pasión de amor sin rendición ni cansancio hacia cada uno de nosotros. El sí humilde y valiente de 10 hermanas con las que hoy agradecemos 50 años de entrega y fidelidad y que harán como la primera vez, su profesión. En cada una María Eugenia renueva la creatividad del carisma, no quiere que repitamos sus pasos, sí que vivamos el desafío de una vida que responda a lo que Dios está queriendo regalar y sembrar en nuestro mundo : Sí, Señor, aquí me tienes, aquí nos tienes, a toda la familia de la Asunción, religiosas, amigos, laicos, sacerdotes…
Hoy, acosados y amenazados de cansancio, de dispersión, de desilusión, de derrota... precisamente hoy, tal como nos vemos, somos más que nunca amenazados de vida, de gratuidad, de fe atrevida... de un amor por estrenar. Hoy es el día de los amores atrevidos y del sí que da vértigo y que reestrena la vida con Jesús. Vivimos en el mejor de los tiempos.

Hoy nos dices


Hoy escuchamos dichas para nosotros, como un disparo de gracia y de verdad estas palabras del profeta : “Ya no te llamarán abandonada, ni a tu tierra devastada, a ti te llamarán mi favorita y a tu tierra desposada, porque el Señor te prefiere a ti…”. Repite en el centro del corazón de cada uno : “Te prefiero a ti, te amo como no sospechas”. Familia de la Asunción, seguid atreviéndoos a amar desafiando toda crisis, toda incomprensión, toda contradicción, siempre amar… como MªE hasta dar la vida y que no quede nada de nosotros, sólo Él.

Gracias


En nombre de la Iglesia, gracias de corazón a María Eugenia, a todos vosotros, familia de la Asunción, a las que ahora animáis esta barca con ilusión y no pocas dificultades, a todos los laicos que vivís tan intenso el carisma de MªE y habéis comprendido que es plenamente vuestra también su herencia, su experiencia de Dios. A las que ahora hacéis los 50 como la primera vez… y os abrís a lo que no conocéis de Dios y aceptáis su desafío. Gracias por el privilegio de compartir hoy este momento de gracia y de alegría de Dios. Os arropamos con nuestra oración y nuestro sí.


Miguel Márquez, ocd



Homilía de la Eucaristía del Encuentro
Celebración del Bicentenario del nacimiento de Santa María Eugenia y la hermana Therese Emmanuele en Cuestablanca
2 de abril de 2017


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